Wednesday, April 29, 2009

15 minutos

1 minuto.
La lluvia cae en forma torrencial. Lo hace silenciosamente, suspirando tu nombre con cada golpeteo en la ventanilla del carro. Hace un minuto decidiste ponerle un final a este cuento de hadas, donde fuiste la princesa atrapada en aquel hechizo que cada atardecer que pasábamos juntos se quebraba, logrando que ahogaras las penas entre cada roce de nuestros labios… Hoy aprendí que las palabras valen muy poco.
El volante esta frío, la noche es fría. Me siento atado a la desgracia de haberte perdido. Aun no comprendo qué es lo que hicimos mal, donde estuvo nuestro error y por qué no fue solucionado a tiempo… Mi cabeza da vueltas, mientras intento mantenerme concentrado en la autopista para que tu imagen no sea lo último que mi mente logre proyectar. No logro parpadear, pero las lágrimas resbalan y mueren en la comisura de mis labios. No lo puedo controlar. Apenas veo a través del cristal, apenas me acuerdo de que estoy manejando. Nunca tuve una madrugada tan helada, porque todas las otras me la pasé durmiendo entre tus brazos… Me parece imposible asimilar la idea de que no habrá otro momento igual.

2 minutos.
Por fin he logrado concentrarme un poco más, pero sigues siendo tu la que abarca mis pensamientos. Mi mente es todo un laberinto. Y es que hay tantas cosas que me hacen dudar en que si nuestro amor verdaderamente valió la pena… o incluso en si fue un amor verdadero.
Ya van dos minutos desde que todos aquellos momentos pasaron a ser parte de nuestra historia. Miro por la ventana del carro una vez más, y veo en cada gota el mismo brillo de tus ojos, la misma hermosa sonrisa que me hacia delirar… Y poco a poco logro verte en la niebla, imposible de deshacer, y me doy cuenta de lo que valiste para mí, de lo que daba por ti, de cuánto te ame, y de cuánto te sigo amando.
Tengo ganas de gritar, de decirle al mundo que sin ti, nada vale la pena. Todo a mi alrededor parece hacerme recordarte, en un intento de la vida de torturar hasta el ultimo destello de serenidad que queda en mis pensamientos… Me devuelve las historias que vivimos juntos con cada día que pasaba. Aun así, no puedo evitar cuestionarme… ¿estuviste realmente enamorada de mi?

5 minutos.

Pareciera que ya no quedara algún rastro de cordura en mí. Es sorprendente lo mucho que he logrado aclarar en estos tres últimos minutos, y la desesperación poco a poco deja espacio…a la ira. Porque en todo este tiempo no hice más que negar mi honra y aceptar tu manipulación, como un simple perro faldero. ¿Cómo fue que llegue a ser tan imbécil?
No quiero seguir pensando en eso, pues me doy asco. Un asco y un desprecio inimaginable. No soy quien creía ser. Fui victima de tu manipulación todo este tiempo y no me digne siquiera a defender mi integridad y mi personalidad. Pero yo estaba cegado por el amor y la obsesión, y terminaba implorando una segunda oportunidad ante aquello que no merecía la pena…
No puedo seguir manejando. Es imposible con todos estos pensamientos que vuelan alrededor de mi mente.

10 minutos.

Al menos logre enfocar mi atención en prender un cigarro bajo la lluvia. Fue todo un reto. Y ahora que se acaba, me olvido también de la desesperación. Ya no quedo un lugar para darle a nuestra confianza, todo fue una falsa seguridad que termino por destruir
Ahora me doy cuenta de que nunca hubo confianza. Me doy cuenta de tantas cosas que ahora hasta soy capaz de soltar una risa por lo bajo. Es una risa llena de amargura, de tristeza , del saber lo ciego que estuve por algo que al final no valió la pena ni tuvo valor. No hay palabras para describir lo desdichado que me siento.
Cada rosa tiene su espina, y al fin y al cabo me tocó la más peligrosa. Jugué con fuego, y la quemadura va a quedar ahí por un buen tiempo… espero que algún día salga…

15 minutos.
He llegado a la conclusión de que simplemente no eres la persona que una vez conocí. No se qué te hizo cambiar en tal modo… ¿fui yo? ¿Fuiste tú, fue algo más o… alguien más?
La verdad ya no tengo ganas de ni pensarte. Mis risas ahora son altas, y sonrío con más frecuencia. Creo que esto ha sido lo mejor. Durante tanto tiempo estuviste con esa actitud que no sé que estuvo atrapando mi mente para que no me diera cuenta de la realidad, la estúpida realidad. Pero aunque es tarde para cambiar ese pasado, tengo tiempo para cambiar mi actitud y comenzar de nuevo.
Lo que más lamento de esta noche es saber que 7 de mis lágrimas ya se cayeron junto a la helada lluvia…

No comments:

Post a Comment