Llora.
Llora porque el día es gris y el cielo no sale.
Llora porque la memoria se olvidó de recordarte, de amarte.
Llora porque no apareces. No por ahora.
Llora, porque tengo miedo de muchas cosas; y tú, paciencia para pocas.
Llora porque no tienes miedo a nada, y mi paciencia se vuelve inútil.
Llora con mi guitarra, con una estaca en el corazón, con despilfarro emocional, con ingenua selectividad.
Llora con indiferencia y espontaneidad.
Ven, y llora. Necesito un semejante en esta situación. Necesito tu compañía.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment