Pídeme que pare el tiempo.
No es nada del otro mundo.
Pídeme atrapar la lluvia con las manos.
No es nada de otro mundo.
Pídeme que toque el Sol, pídeme el cielo en una caja de cartón, pídeme una mariposa de oro con el ala rota y el sueño ausente.
No es nada del otro mundo.
Pídeme que no me abandone a la soledad y al sarcasmo, después de vivir de espaldas a la verdad e ignorante del sufrimiento. Y pídeme que llore cada luna llena y cada pradera en llamas, cada viaje al olvido, cada final vacío.
No es nada del otro mundo.
Y pídeme que después del amanecer, sea feliz y viva en colores, bajo la luz de una estrella que promete desaparecer y no dejar huella, para que todos sepan que aun está ahí, aunque nadie sabrá dónde.
No es nada del otro mundo.
Pero recuerda que, bajo el manto de seda que abrazabas en la oscuridad, detrás de la puerta y en una escalera al cielo, encerrado en una carroza que avanza hacia la felicidad y en medio del verde bosque, estoy yo; esperando que recuerdes y que me dejes vivir en ti de nuevo.
Pídeme que deje de amarte.
No es nada del otro mundo.
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me encantó. Tanto que cuando leí lo último dije en voz alta "aw"
ReplyDelete-EM.